Cualquiera sea la sociedad en que vivan las personas, todas necesitan tener acceso a alguna forma de protección contra los riesgos sociales; sin embargo, sólo una de cada cinco personas en el mundo cuenta con una adecuada cobertura de seguridad social.
En 2001, durante la Conferencia Internacional del Trabajo, los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores alcanzaron un nuevo consenso en torno a la seguridad social. Concluyeron los constituyentes de la OIT que la seguridad social es una importante herramienta para reducir la pobreza y para promover el desarrollo económico y social. Si se administra correctamente, la seguridad social aumenta la productividad, al brindar asistencia médica, seguridad de los ingresos y servicios sociales a los trabajadores, siendo un complemento necesario al proceso de globalización y a las políticas de ajuste estructural.
La Conferencia Internacional del Trabajo consideró que debe darse "máxima prioridad a las políticas e iniciativas que aporten seguridad social a aquellas personas que no estén cubiertas por los sistemas vigentes". En consecuencia, solicitó a la Organización Internacional del Trabajo el lanzamiento de la Campaña Mundial en Materia de Seguridad Social y Cobertura para Todos.
Con estos propósitos, en el marco de la campaña global, el Centro Internacional de Formación de la OIT en cooperación con la Oficina Subregional de la OIT para el Cono Sur de la América Latina propone capacitar a los responsables de las políticas de protección social, así como a las organizaciones de empleadores y de trabajadores, a los actores centrales de los distintos grupos de la sociedad civil, y a otras organizaciones y organismos de desarrollo en las metas de la extensión de la protección social.